A principios de los noventa, todo era novedad y júbilo. ¡Viva Aznar! decían algunos. Allá por el 96, cuando promotores vampiros seguían perfeccionando el arte de la especulación inmobiliaria y cuando cambiabamos a los ladrones (PSOE) por los fascitas ladrones (PP), cuando cambiamos nuestra querida peseta por este asqueroso euro, en esa época todo eran loas a la economía, economía precaria y del pleno empleo cimentada en contratos basura y dinero B de los Gescartera y demás corruptelas del PP, mi madre me decía. ¿Qué te has hecho comunista? ¿Pero no ves, hijo mío, que todos tienen dinero, que no hay explotados, que el que no curra es porque no quiere, que todos tenemos acceso a una vivienda…? Hoy le digo: mamá, ¿No ves a mis primos parados (desempleo)? ¿No ves las colas de cáritas (pobreza)? ¿No ves que toda mi generación no ha logrado independizarse ni acceder a una vivienda (falta de vivienda)?.
Claro que soy comunista, lo seré mientras la vivienda sea un negocio, lo seré hasta que no hayan más parados, lo seré por ti, por mi, por el pueblo…, lo seré mientras unos comen en San Marcos y otros no coman ni zapatos. Y cuando el pueblo triunfe y haya comunismo, entonces mamá, descansaré.
Camara Joseka.
JCA Mairena del Aljarafe.

Nueva etapa, nuevo blog.


